Pocas obras antiguas se conservan tan completas como el acueducto de Segovia. Cruza la ciudad desde hace unos dieciocho siglos y todavía marca el paso de quien llega a la plaza del Azoguejo. Esta guía reúne las cifras que conviene conocer, una explicación sencilla de cómo se construyó y consejos prácticos para verlo con calma. Si buscas un plan para toda la jornada, consulta antes la guía de qué ver en Segovia en un día.
Datos básicos del acueducto
| Dato | Valor |
|---|---|
| Arcos | 167 en total |
| Altura máxima | 28,10 metros, en la plaza del Azoguejo |
| Época de construcción | Entre los siglos I y II |
| Material | Bloques de granito, unidos sin argamasa |
| Bloques empleados | Alrededor de 20.400 |
| Reconocimiento | Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1985 |
Cómo se sostiene sin cemento
Lo más llamativo es que las piedras no están pegadas. Cada bloque de granito se talló para encajar con los vecinos y es el propio peso el que mantiene unida la estructura. Los arcos reparten la carga hacia los pilares, y los pilares la llevan al suelo. Por eso la obra ha resistido siglos sin mortero que se desgaste.

Para qué servía
El acueducto llevaba agua desde un manantial de la sierra hasta la parte alta de la ciudad. Gran parte del recorrido discurre a ras de suelo, en un canal sencillo. Los arcos solo aparecen en el último tramo, donde había que salvar el desnivel de la vaguada y mantener la pendiente justa para que el agua siguiera corriendo.
Cómo verlo con calma
El mejor punto de partida es la plaza del Azoguejo, donde los arcos alcanzan su mayor altura. Desde allí se puede subir por las escaleras laterales hasta un mirador cercano y observar el tramo urbano de arriba abajo. Conviene ir a primera hora o al atardecer: hay menos gente y la luz resalta el color del granito. El paseo por la base de los arcos es gratuito y no necesita reserva.
Al caer la noche, la iluminación convierte el conjunto en una de las estampas más fotografiadas de la ciudad. Si dispones de poco tiempo, basta con media hora para recorrer el tramo visible; con una hora cómoda se puede seguir también el trazado hacia las calles altas.
La leyenda del acueducto
Una tradición popular cuenta que el acueducto no lo levantaron los romanos, sino el diablo, en una sola noche, a cambio del alma de una joven aguadora. Según el relato, la obra quedó lista antes del amanecer, pero faltaba una piedra y la muchacha se libró del trato. Es una historia sin base documental, pero forma parte del carácter de la ciudad y se cuenta a los visitantes en muchas rutas guiadas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos arcos tiene el acueducto de Segovia?
Tiene 167 arcos. Los más altos, de dos pisos, se concentran en la plaza del Azoguejo.
¿Cuánto mide de altura?
La altura máxima es de 28,10 metros, medida en el punto más profundo de la vaguada.
¿De qué época es?
Se levantó entre los siglos I y II, durante el dominio romano de Hispania.
¿Está unido con cemento?
No. Los bloques de granito, unos 20.400, se mantienen en su sitio por la forma en que están tallados y colocados.
¿Hay que pagar para verlo?
No. El acueducto se recorre libremente por la calle y la plaza del Azoguejo.
¿Cuándo declararon su valor mundial?
La UNESCO incluyó la ciudad vieja de Segovia y su acueducto en la lista de Patrimonio Mundial en 1985.
